13.9.06

Sabor a miel


Este pasado fin de semana asistí a ver de la obra de teatro Sabor a miel en el teatro "Luis Poma". En general, puedo decir que disfruté mucho la presentación.

El texto, creación de Shelagh Delaney, fue traducido, adaptado y dirigido por el maestro Roberto Salomón. Actúan Regina Cañas, Karen Castillo, Herbert Quezada, Leandro Sánchez y Fernando Rodríguez.

No logro clasificar la obra como comedia o drama. Algunos dicen que es una comedia que trata temas serios. Yo más bien lo definiría como un drama salpicado de mucho humor.

El montaje de la misma estuvo bien hecho. Ya lo dije en otro post, y lo vuelvo a repetir, el desempeño actoral de Regina Cañas (quien encarna a Elena), ha mejorado bastante. Sin embargo, en mi opinión, en esta ocasión actúa mejor Karen Castillo, en el papel de Kim, la hija de Elena. Igualmente, me parece que ha moderado su papel Herberth Quezada, comparándolo con el de Lisístrata, en donde lució un poco sobreactuado. Quien se mantiene a la altura de lo que pide el personaje, con una buena actuación, es Leandro Sánchez.

Hay momentos chuscos, como cuando Elena se perfuma para salir o la primera vez que entra en escena Pedro. Otros muy tristes, como los diálogos entre Elena y Kim. El recurso de las canciones a manera de cierre de telón entre las diferentes escenas, me parece ingenioso. Hay momentos en que las situaciones provocan sonrisas evidentes en los actores,

Quien no estuvo a la altura en esta ocasión fue el público. Se rió de cosas que eran dolorosas o duras de enfrentar. El personaje de Julio, por ejemplo, causó muchas carcajadas, cuando el actor simplemente está representando a un personaje gay. Creo que nos pesa demasiado que nuestros cómicos y payasos nacionales recurran a gestos y actitudes de homosexuales para divertirnos.

Si no han visto la obra, hágan el espacio para hacerlo, que está en cartelera esta semana y la próxima.

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Apostilla:
En los periódicos han aparecido un par de entrevistas a Roberto Salomón. Pueden leer la de El Faro y la de LPG

Además aparecen algunas reseñas de la obra. Esta y esa, en El Faro y aquella en LPG. Las dos primeras me gustan, pero la última me parece superficial.

7 comentarios:

  1. Hola Aldebarán. Fijate que me pasó algo muy irónico. Cuando me fui a Chile a estudiar, lo recuerdo bien, una de mis mayores alegrías era que por fin estaría en una ciudad donde el teatro es parte de las noches de la ciudad (de lunes a domingo). Y no teatro de comedia, que arrecia en tiempos de elecciones, sino teatro en serio, del bueno, del que vale la pena comentar. Vi unas cuantas obras y me encantaron. El inconveniente fue que el teatro no era barato. Esto hizo que asistiera a menos obras de las que hubiera deseado. La obra más memorable fue "Los monólogos de la vagina", que creo cae en lo mismo de lo que vos hablás en tu blog: no se sabe si es comedia o drama. El caso es que, como vos bien decís, el público puede a veces fallar.
    Cuando volví de Chile, a las dos semanas, me vine a vivir a Guate. Y no recuerdo que por aquel entonces hubiera aún buen teatro en nuestro país.
    En Guatemala, lo hay, de vez en cuando, pero no tan frecuente.
    De repente, abrieron el Teatro Poma en El Salvador, y ahora, lo confieso, leo con graaaaaaan envidia sobre las obras que se presentan.
    Mirá lo que son las cosas. Siempre en el lugar equivocado.
    Pues bien por nuestro país, que al fin está comenzando a degustar de ese arte. De a poco, esperemos, el público vaya pudiéndose poner a la altura.

    pd: muy buen comentario sobre los payasos. Nunca lo había visto así. Y los más afectados, al final de todo, son los gays. Injusto.

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  2. Una vez, en el Teatro Poma, estuve a punto de salirme de una función porque no soporté las carcajadas de la gente. Bastaba que uno de los actores dijera "culo" y estallaban las risotadas.

    Hace muchos años un grupo argentino montó en el Teatro Nacional El beso de la mujer araña y el público no paraba de reírse. Para mí esta actitud era incomprensible. Pero tu observación sobre los gestos que ocupan los cómicos para imitar a los homosexuales parece ser la explicación. Nos falta mucho para convertirnos en un público maduro.

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  3. Vanessa:
    Cosa rara, yo siempre he pensado que en esto del Teatro, Guatemala nos lleva la delantera. Quizá porque hace varios años me llevaron a ver una obra montada por un grupo de teatro universitario (buena, por cierto). Y tienes razón, el precio de las entradas acá es barato, si lo comparas con otros países.

    Arbolario:
    Yo no me salgo de la función, pero la paso mal todo el rato. Han habido parlamentos que a mi me han dejado quieto, pero que han provocado risas en la mayoría del público. Creo que cuando entendamos que ir al teatro no es un acto de "esnobismo", comenzaremos a caminar en ser un público adulto.

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  4. A mí no me gustó para nada la obra. Concuerdo que Regina es buena... pero la obra no me gustó para nada... Como dice Salvador Canjura dan ganas de salirse con esas risas. Los chistes no me hicieron gracia, se me hicieron machistas y/o homofóbicos. El personaje de Herberth (el personaje no la actuación) era tan ... tan plano...

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  5. Aclaro... creo que no eran chistes... sino más bien... de lo que se reía el publico :P

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  6. yo también recuerdo es anoche en el Teatro Nacional con El Beso de la Mujer Araña...

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  7. Aquí puede hallarse otra crítica a la obra. Concuerdo en algunas cosas que plantea Elmer Menjívar, pero sobredimensiona otras.

    Aniuxa:
    Sí, tienes razón, el personaje de Herberth no da para mucho, pero me parece que fue actuado con mesura. Pr último, a mí las risas del público me parecen homofóbicas.

    Ixquic*:
    Pues yo me perdí esa noche y esa obra. Lástima. ¿Concuerdas con la opinión de Arbolario?

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