31.5.05

Jazz (III)


El último encuentro con el jazz fue cuando me atreví a leer “Rayuela” de Julio Cortázar. El jazz forma sustancial parte de esa novela. Y es que el autor era un erudito de dicha música. Yo, por supuesto, quedaba “chiflando en la loma” (en castellano fuera de El Salvador, desubicado) leyendo esas partes, así que me picó la curiosidad. Un conocido me prestó música jazz de diversos intérpretes, y me gustó. En algún momento me dije: “Me gusta el jazz”. Como seguía sin conocer mucho sobre el género, compré un pequeño librito, “Jazz para principiantes” de Ron David y Vanessa Holley. Ahí leí sobre su historia y sobre los intérpretes famosos. Y también encontré en la página 71 una frase que estremeció ligeramente mi ego “Nadie ama el jazz, a la gente le gusta Miles Davis o el Dixieland o el Bop o Ellington o el swing o el free jazz o la fusión o dos o tres o cuatro de los mencionados, pero nadie ama al Jazz. Es demasiado variado”. Así que mi frasecita de “Me gusta el jazz” además de ser imprecisa, era pretenciosa.
De vez en cuando, sigo escuchando algunos discos que me prestan, pero frecuentemente tengo la sensación que hace falta alguien que me explique un poco de lo que es el Jazz, no mediante una lectura, sino con la paciente escucha de los diferentes estilos. Me hace falta ser aprendiz de un gurú
Me parece que en radio Láser, en el 92.9 del FM hay un programa semanal. Puede ser una buena opción para ir avanzando el mi gusto por este género.
Si, tal vez no sea necesario “saber” o “leer” sobre jazz, sino simplemente escucharlo y gozarlo. Sin embargo, la curiosidad plantada por “Rayuela” sigue ahí y no es tan fácil erradicarla.

1 comentario:

  1. Las descripciones que hace Cortázar en su maravillosa novela son una buena manera de escuchar aprendiendo. Si puedes, ponte esa música de fondo mientras lo lees.

    ResponderEliminar

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.