10.12.06

Se murió.


Según lo que vi en la televisión, la muerte del ex-dictador chileno fue recibida con alegría por unos y con tristeza por otros. Esto es señal que la justicia no llegó a tiempo para decidir si el ex-militar era o no culpable de los delitos que le imputaban (desaparición forzada de personas, grandes cantidades de dinero en cuentas en el extranjero, sólo para nombrar un par de cargos en su contra). Ojalá que al menos se logren recuperar los dineros y que regresen a donde pertenecen: a las arcas del Estado.

Para ser sincero, y asumo toda la responsabilidad por ello, al principio no quise creer la noticia. Pensé que era otra de esas artimañas judiciales que usaban los abogados del difunto para mostrarlo débil y senil. Y es que todavía me elevan la tensión arterial las imágenes de cuando regresó a Chile luego de su detención en Londres. En la ciudad europea lo mostraban en silla de ruedas, taciturno y enfermizo. Al bajarse del avión, se levantó de su silla de ruedas, sano, triunfal, sonriente saludando al público. Todo fue una farsa. O al menos así lo viví yo

Ojalá que con su muerte los chilenos avancen en el cierre de las heridas que dejó el gobierno de facto que derrocó a Salvador Allende.

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6 comentarios:

  1. Aldebarán, la muerte de un agresor no cerrará las heridas. Porque él creo una estructura, cultura y gente involucrada en el terror de Estado y que aún deben responder. Claro, él era el símbolo de todo.

    Ojalá que la sociedad chilena siga trabajando en la recuperación de la verdad, y algunos casos en justicia.

    Cuando Pinochet fue encarcelado por Garzón y se llevaron a cabo audiencias en Londres yo me alegré. Luego él logró irse a su país, donde le protegieron, aunque estándo allí era como su cárcel nunca más pudo salir de allí (pues lo agrarrarían de nuevo).

    Los chilenos, su sistema de justicia y la clase política le apoyó y protegió. Para mí eso fue desilusionador, porque me di cuenta que en Chile hacía falta mucho por creer en la justicia transicional (justicia de dictadura a democracia).

    Cuando salieron a luz los actos de corrupción (cuentas de banco millonarias), la sociedad y los políticos reaccionaron y eso ya no lo dejaron pasar, entonces la justicia le comenzó pedir cuentas y así se muruió señalado por violador de derechos humanos y corrupto.

    Mi desilusión, ( y esto me dijo un gran defensor de DDHH en Chile de apellido Garretón) es que lo que movió a romper la impunidad no fueron las exigencias por derechos humanos, fue la intolerancia a sus actos de corrupción.

    Pero no importa, esa puerta se abrió y eso es lo importante. Yo tomo nota, ahora entiendo que para mover conciencias pesa más el "bolsillo" que la dignidad humana.

    pd.
    Gracias por tus buenos deseos de cumpleaños. Yo celebraba mi nacimiento y la declaración universal de derechos humanos.

    Justo ese día debía morir Pinochet!!!

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  2. Lo del avión fue una gran tomadura de pelo. No me imagino como se debió de sentir la gente que sufrió su "ira". Yo solo espero eso también, que todo el dinero que tenía el pájaro vaya para el Estado, por lo menos eso. Pero no cantes victoria, porque nunca se sabe. Un saludo

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  3. Ixqic*:

    Sé que la muerte del ex-dictador no cerrará las heridas en automático, pero con el murió un símbolo, como tu dices. Y ojalá que eso que el resumía se quede bien muertito, calcinado, reducido a cenizas.

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  4. No se porque, pero me caen mal los post que concluyen con ojala... y eso que se que he terminado algunos con esa expresion.

    Y me caen mal porque por lo general expresan optimismo y la verdad, el optimismo no es el mejor estado de animo. Es mejor el pesismimo para ser feliz, porque como escribio una vez Aniuxa, si al fin y al cabo las cosas salen tan mal como lo creiamos, entonces ya estamos acostumbrados y preparados para eso.

    Te pido disculpas Alderaban, por escribir este comentario tan lleno de divagaciones.

    Saludos

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  5. Hola Aldebarán. Chile es el país más polarizado (sí Ixquic, lo aprendí en la maestría en CCP) de Latinoamérica, y eso debido en mucho a que los chilenos no se ponen de acuerdo respecto de algo: quién realmente fue Pinochet. Pero al menos ahora tendrán un muerto para amar u odiar...

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  6. SoyS:
    Es que la esperanza es lo último que nos queda. Y por eso a veces comienzo con el "Ojalá", que (citando a Juan Luis Guerra) en el lenguaje de los hombres del desierto significa "quiera Dios"

    Vanessa:
    Y un muerto que al fin los dejará de amenazar.

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